Intensos bombardeos israelíes en Líbano tras el rechazo de Hezbolá al cese del fuego

El premier Benyamin Netanyahu dijo que los ataques no cesarán mientras la milicia chiita no acepte el acuerdo. Israel insiste en que podría volver a atacar Beirut

by Redacción

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró durante una reunión de gabinete con los ministros del gobierno que no someterá a votación la última versión del acuerdo de alto el fuego negociado por Estados Unidos con el Líbano hasta que Hezbolá acepte sus términos, según informó Ynet.

Los ministros, que criticaban la fragilidad del alto el fuego, exigieron que se sometiera a votación en el gabinete.

Sin embargo, Netanyahu se negó a convocar la votación, argumentando que «no existe ningún acuerdo por el momento» debido a la negativa de Hezbolá a aceptar los términos.»Hezbolá se opone, así que no tomaré una decisión», afirmó.

La fuerza aérea de Israel bombardeó este viernes el sur de Líbano tras emitir advertencias sobre ataques inminentes contra posiciones de Hezbolá en varias zonas, luego de que el grupo respaldado por Irán rechazara una tregua impulsada por Estados Unidos.

Líbano quedó involucrado en la escalada del conflicto en Medio Oriente cuando Hezbolá atacó a Israel el 2 de marzo, en represalia por la muerte del líder supremo de Irán ocurrida el 28 de febrero.

Delegaciones de Líbano e Israel reunidas esta semana en Washington acordaron una tregua condicionada que Hezbolá rechazó de forma categórica, exigiendo en cambio un alto el fuego integral y la retirada total de las fuerzas israelíes del sur libanés.

El presidente del Parlamento libanés y aliado de Hezbolá, Nabih Berri, afirmó el viernes que el grupo retiraría sus combatientes de la zona situada al sur del río Litani si se cumplen esas condiciones.

Israel ha llevado a cabo su incursión más profunda en territorio libanés en dos décadas desde el inicio de la guerra con Irán, lanzada en coordinación con su aliado estadounidense.

El portavoz en árabe del ejército israelí, Avichay Adraee, instó el viernes a los habitantes de seis localidades, entre ellas Sarafand, situada sobre la carretera costera entre Tiro y Sidón, a evacuar de inmediato. Horas antes había emitido una advertencia similar para tres localidades ubicadas al norte del río Litani.

La Agencia Nacional de Noticias de Líbano informó de desplazamientos masivos de población en dos de las tres localidades incluidas en la primera advertencia y posteriormente reportó bombardeos sobre algunas de las zonas señaladas.

Durante la noche, ataques israelíes dejaron siete muertos en la ciudad de Tiro, en el sur de Líbano, según una fuente de la Defensa Civil.

Al rechazar la propuesta de cese del fuego, el líder de Hezbolá, Naim Qassem, pidió el jueves al Gobierno libanés poner fin a lo que calificó como «la farsa y humillación de las conversaciones directas» con Israel.

«El alto el fuego debe ser integral, sin que el enemigo israelí tenga libertad para matar», afirmó Qassem.

Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, sostuvo que el ejército continuará, «por el momento, sus operaciones terrestres y ataques», mientras prosigue con el desmantelamiento de la «infraestructura terrorista» de la milicia chiita.

Katz añadió que las fuerzas israelíes mantienen la «libertad» de atacar Beirut si Hezbolá lanza acciones contra comunidades israelíes.

Uno de los bombardeos alcanzó las inmediaciones del hospital Jabal Amel, en la histórica ciudad de Tiro, causando cuatro muertos, siete heridos y daños menores en las instalaciones.

Otro ataque contra una zona residencial dejó tres fallecidos y cinco heridos, entre ellos dos niños.

Tras las órdenes israelíes de evacuación para gran parte de Tiro, numerosos residentes buscaron refugio en el casco antiguo de la ciudad, que hasta ahora había quedado fuera de las advertencias y ataques y donde se encuentra el barrio cristiano.

Con los refugios saturados, muchos desplazados comenzaron a dormir en automóviles o tiendas de campaña. Sin embargo, parte de ellos abandonó posteriormente la zona después de que el ejército israelí afirmara el martes que combatientes de Hezbolá operaban allí y advirtiera sobre posibles órdenes de evacuación.

Hezbolá es la única organización armada libanesa que se negó a entregar su arsenal tras la guerra civil de 1975-1990, argumentando que su misión era combatir la ocupación israelí del sur del país.

Tras la retirada de las tropas israelíes en 2000, aumentaron los llamados para que el grupo se desarmara. Bajo el liderazgo del presidente Joseph Aoun, las autoridades libanesas han adoptado hasta ahora la posición más firme sobre esa cuestión.

El Gobierno libanés declaró ilegales las actividades militares de Hezbolá y el ejército trabaja para desarmar al movimiento en las áreas situadas al sur del río Litani, cerca de la frontera con Israel.

Con información de Ansa

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