Por primera vez en décadas, Guatemala ha desplazado a El Salvador como el país con los combustibles más baratos de Centroamérica, resultado de un subsidio temporal impulsado por el gobierno del presidente Bernardo Arévalo para amortiguar el impacto de la volatilidad petrolera internacional derivada de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
Los nuevos precios de referencia publicados por el Ministerio de Energía y Minas (MEM) de Guatemala para la semana del 2 al 8 de junio reflejan el efecto del apoyo estatal aprobado por el Congreso guatemalteco y vigente desde el 28 de abril. La medida contempla un aporte de Q5 por galón para las gasolinas superior y regular y de Q8 para el diésel, con el objetivo de proteger a consumidores, transportistas y sectores productivos frente al incremento de los precios internacionales del petróleo.
Las cifras oficiales muestran que la gasolina superior en Guatemala se comercializa alrededor de Q35.06 por galón, equivalente a aproximadamente 4.55 dólares, mientras que la gasolina regular ronda los Q34.06 (4.42 dólares) y el diésel los Q31.79 (4.13 dólares).
En El Salvador, los precios de referencia vigentes hasta el 8 de junio permanecen sin variaciones: la gasolina especial se mantiene entre 4.74 y 4.75 dólares por galón, la gasolina regular entre 4.41 y 4.42 dólares, y el diésel en 4.44 dólares por galón.
La comparación revela un cambio significativo respecto a la tendencia histórica observada durante buena parte de la última década, cuando El Salvador figuraba entre los países con los combustibles más baratos de la región debido a una menor carga tributaria y a distintas medidas de estabilización implementadas durante períodos de crisis energética.
El subsidio guatemalteco cambia el mapa regional
El programa impulsado por la administración Arévalo fue diseñado como una respuesta temporal al incremento de los precios internacionales provocado por la incertidumbre en los mercados petroleros, especialmente tras el deterioro de la situación de seguridad en Oriente Medio y las amenazas sobre rutas estratégicas para el transporte de hidrocarburos.
Según las autoridades guatemaltecas, el Estado absorbe parte del costo que de otra forma pagaría directamente el consumidor. Esto ha permitido contener los incrementos internacionales y trasladar precios más bajos al mercado interno.
La medida contrasta con la política aplicada actualmente en El Salvador, donde el Gobierno de Nayib Bukele ha optado por mantener el esquema de precios de referencia sin anunciar subsidios generales equivalentes para gasolina y diésel durante la presente coyuntura internacional.
¿Cómo se ubican los países centroamericanos?
Los monitoreos regionales de hidrocarburos muestran que Panamá continúa registrando algunos de los combustibles más baratos del istmo debido a su estructura tributaria y a mecanismos regulatorios propios. Sin embargo, entre las economías del llamado Triángulo Norte, Guatemala aparece actualmente con precios inferiores respecto a El Salvador y Honduras.
La tendencia regional ubica generalmente a Costa Rica y Nicaragua entre los mercados con precios más elevados debido a sus estructuras impositivas y costos de comercialización, mientras Panamá suele ocupar el extremo inferior de la escala.
Impacto para los consumidores
La diferencia de apenas algunos centavos por galón puede parecer limitada para un consumidor individual, pero adquiere relevancia cuando se traslada al transporte público, la logística empresarial, el transporte de mercancías y la producción agrícola.
Economistas consultados por distintos medios regionales señalan que los subsidios temporales permiten amortiguar impactos inflacionarios en el corto plazo, aunque también generan presiones fiscales para los gobiernos que los financian.
En El Salvador, donde los combustibles son un componente importante de la estructura de costos de transporte y distribución, diversos sectores empresariales y de consumidores han planteado en los últimos meses la necesidad de evaluar medidas que reduzcan el impacto de la volatilidad petrolera internacional sobre los hogares.
Un cambio simbólico para la región
Más allá de la diferencia puntual en los precios, el hecho representa un cambio simbólico en el mapa energético centroamericano.
Durante años, El Salvador fue presentado como uno de los mercados con combustibles más baratos del istmo. Sin embargo, la aplicación del subsidio temporal guatemalteco ha modificado esa posición y permite que Guatemala aparezca actualmente entre los países con los precios más bajos de la región para varios derivados del petróleo.
La evolución de los mercados internacionales durante junio y julio determinará si esta situación se mantiene o si El Salvador recupera la ventaja histórica que había conservado frente a sus vecinos centroamericanos.