El gusano barrenador, una mosca parasitaria que consume la carne de animales de sangre caliente vivos, fue hallado en un ternero en Texas, según informó el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) el miércoles 3 de junio de 2026 de junio de 2026. El hallazgo expone al rebaño ganadero estadounidense a una grave y nueva amenaza.
El caso se confirmó en la localidad de La Pryor, Texas, ubicada a unos 48 kilómetros (30 millas) al noreste de la frontera entre Estados Unidos y México. Esto representa un duro golpe para los ganaderos estadounidenses, quienes se mantenían en alerta máxima ante un posible brote doméstico debido al avance de la plaga hacia el norte a través de territorio mexicano durante el último año.
La secretaria del USDA, Brooke Rollins, precisó que este caso —el primero registrado en Texas desde 1966— constituye la única infestación confirmada actualmente en el país.
La plaga amenaza con encoger aún más el rebaño ganadero de EE.UU, el cual ya arrastra sus niveles más bajos en 75 años. Esta escasez de oferta ya había reducido la producción de carne de res, disparando los precios al consumidor a máximos históricos.
La detección pone en riesgo a la industria ganadera de Texas, que podría enfrentar pérdidas económicas estimadas en hasta 1,800 millones de dólares si el parásito se propaga. Además, representa un serio revés para los esfuerzos multimillonarios de Washington por mantener la plaga fuera de sus fronteras, advirtieron los expertos.
El comisionado de Agricultura de Texas, Sid Miller, lanzó duras críticas al USDA por permitir que el gusano barrenador alcanzara los EE.UU. «En lugar de utilizar todas las herramientas disponibles, el USDA actuó con demasiada lentitud y confió únicamente en una solución parcial que tarda años en implementarse por completo», fustigó. Por su parte, Rollins defendió que la liberación de moscas estériles es la herramienta más eficaz y que el departamento ha invertido fuertemente en su producción.
Horas antes de la confirmación oficial, se reportó que muestras sospechosas tomadas en un rancho de La Pryor habían sido enviadas para su análisis al laboratorio del gobierno federal en Ames, Iowa. Ante la noticia, los contratos a futuro de ganado de engorde en la Bolsa Mercantil de Chicago ampliaron sus pérdidas, cerrando con una caída del 1.7%, impulsada por el temor de los operadores a que la confirmación de un caso local reduzca la demanda de carne de res.
Los gusanos barrenadores son larvas de moscas parasitarias cuyas hembras depositan sus huevecillos en heridas abiertas y membranas mucosas de cualquier animal de sangre caliente. Al eclosionar, cientos de larvas utilizan sus afiladas piezas bucales para perforar y excavar a través del tejido vivo, provocando la muerte del huésped si no se recibe tratamiento a tiempo. Su propagación ocurre principalmente por la movilización de animales infestados.
Aunque la mosca puede infestar a personas y mascotas, los expertos aclararon que el riesgo para los humanos es bajo y los casos son raros, enfatizando que el parásito no compromete la inocuidad alimentaria de la carne.
Para contener la plaga, el USDA suspendió el movimiento de animales en un radio de 20 kilómetros (12.4 millas) alrededor del sitio del hallazgo, liberó moscas estériles en la zona, reforzó la vigilancia de la fauna silvestre y desplegó un equipo de respuesta rápida. Rollins añadió que un avión se dirige al sur de Texas con suministros de tratamientos contra el parásito.
«Proteger nuestra industria ganadera es un asunto de seguridad nacional de la máxima importancia», declaró Dudley Hoskins, subsecretario del USDA.
Impacto en el suministro y los precios de la carne
Un brote generalizado supondría un impacto económico devastador para los productores de Texas, el mayor estado ganadero del país, debido a la muerte de animales y los elevados costos en mano de obra y medicamentos.
Washington mantiene su frontera cerrada a las importaciones de ganado vivo desde México para evitar que el parásito penetre en los estados fronterizos. Durante el último año, EE.UU ha destinado millones de dólares para frenar el avance de la plaga en territorio mexicano, invirtiendo en plantas de producción de moscas estériles, ampliando el trampeo e intensificando la vigilancia epidemiológica.
México, por su parte, reporta un acumulado de 27,449 casos de gusano barrenador, de los cuales 2,094 se clasifican como activos. El gobierno mexicano incrementó las inspecciones ganaderas y adelantó que una planta de producción de moscas estériles en el sur del país —cofinanciada por EE.UU— estará operando a finales de este mes de junio. Históricamente, Estados Unidos importaba más de un millón de cabezas de ganado al año desde México para su engorde y procesamiento de carne.
Si bien las infestaciones son curables, el tratamiento exige retirar manualmente cientos de larvas y desinfectar minuciosamente las heridas, un proceso costoso que demanda mucho tiempo y mano de obra.
Contexto regional: El avance desde Centroamérica
El gusano barrenador ha avanzado progresivamente hacia el norte desde Centroamérica, siendo endémico en varias naciones del Caribe y Sudamérica. La región centroamericana se encuentra bajo alerta epidemiológica debido a la reactivación de brotes. De hecho, el año pasado las autoridades estadounidenses confirmaron el primer caso humano de gusano barrenador asociado a viajes vinculado a este brote, correspondiente a una persona que regresó de El Salvador.
El último gran brote en los estados fronterizos de EE.UU ocurrió en la década de 1960, diezmando la fauna local y provocando pérdidas millonarias a los rancheros. La plaga se declaró erradicada del territorio estadounidense en aquellos años gracias a la técnica de liberar de forma masiva machos estériles, los cuales se aparean con hembras silvestres produciendo huevecillos infértiles.
Actualmente, no se prevé la apertura de una planta de producción de moscas estériles en Texas hasta finales de 2027. El nerviosismo del mercado ya impactó las acciones de importantes procesadoras de carne como Tyson Foods y JBS, las cuales registraron pérdidas tras el cierre de las operaciones bursátiles.
